miércoles, 13 de junio de 2007

Esto amigos ....


... es una superproducción de la Warner Brothers para la televisión.

Tengo el deseo inconfesable de sacarme alguna de las espinas de mi infancia. Quisiera rodar algún que otro capítulo de dibujos animados de los de toda la vida pero dando a la historia el final que yo hubiera querido.

Empezaría por Piolín o, para ser mas exactos, el puto Piolín. O Tweety, o como le queráis llamar. “Me pareció ver un lindo gatito”. Pues claro, imbécil. Es Silvestre. El de todos los episodios, chotón de mierda. Pero esta vez la abuelita no te iba a acompañar a la cuenca minera leonesa donde te utilizaría con el único fin de detectar posibles escapes de grisú.





Continuaría con el jodido Correcaminos. Empezaría metiendo un puro, o querella criminal, o lo que fuera (Colette, pásame el teléfono de tu equipo de abogados cuando acabes con lo del tema Candy) contra ACME. Vaya mierda de material. Creo que la OCU tendría una gran labor que hacer en esa dirección. Luego me encargaría personalmente de que cada uno de los yunques que el Coyote lanza desde los acantilados le alcanzara, inexorablemente, en el bulbo raquídeo.






Al Gallo Claudio (hola chico, digo perro, digo pollo, digo gallo, digo chico) le sometería a unas sesiones de logopedia 3 veces por semana. A lo mejor te podías apuntar con Porky y te hacen descuento ....




Prepararía concienzudamente unos cuantos “deliciosos emparedados” y los distribuiría acullá por los diversos merenderos del parque Yellowstone. Alguien tiene que acabar con ju ju ju ju Bubu. ¿qué extraña relación pedófila unía a Bubu con Yogui? Os imagino babeando espuma, entre estertores, después de tomar un emparedado con una generosa ración de estricnina.




¡Ooooh cielos, que horror! Tristón. Hiena gilipollas donde las haya. No me extraña teniendo que compartir capítulo tras capítulo su existencia con Leoncio, que nunca acaba de salir del armario. No hace falta que le vistan de Hugo Boss, pero cambiarle el chaleco y ahormarle el sombrero no hubiera estado de más



Y sé que me dejo a Elmer, eternamente empeñado en cazar a Bugs Bunny, al Pato Lucas siempre colocándose el pico después de cada explosión, o el aliento hipohuracanado de Pepepótamo (vaya indumentaria ridícula de explorador reprimido).

Gritaría con Jinx, con acento cordobés, aquello de “Pixie, Dixie, bribonzuelos, odio a muerte a los roedores”

Y olvidaría, con toda la intención, supermineralizarme y supervitaminarme. Un antecedente de los anabolizantes y el crack, sin duda.

¡¡¡¡¡ Hasta pron, hasta pron, hasta pronto amigos !!!!!

(amo todos y cada uno de estos dibujos animados porque, como decía Jacinto Benavente, "no sé como puede vivir quien no lleve a flor de alma los recuerdos de su niñez"). Una cosa es la acidez y el humor caústico con el que a veces me expreso, y otra cosa es ser injusto con todos los buenos momentos que estas series me han hecho, y me siguen haciendo, pasar... y lo sabéis.







4 comentarios:

Lola Steiner dijo...

Pues a mi no me han gustado nunca estos dibujos, chico. Los veía predecibles, siempre ganaba el mismo, se repeteían más que el allioli.
Yo era más de Asterix (en libro, claro).
Estoy contigo que habría que matarlos. Me ofrezco a ser co-guionista de los nuevos capítulos que vas a rodar.

Colette dijo...

Odio a piolín!!!

Pero Leoncio León y tristón me gustaban...tengo una migo que se parece a la hiena el pobre...ése sí que sufre. Y claro, la asimilación hace que les tenga cariño.

Fidelio dijo...

Eran predecibles, está claro, pero como era predecible el resultado de la lucha entre Luke Skywalker y Darth Vader. Tengo mucho cariño por estos dibujos porque, tal y como decía el final del post, representan mi infancia. Pero en concreto a Correcaminos y a Piolín hay que darles caña.

Lol, hay que darte una vuelta a eso a ver si parimos algo gracioso.

En solidaridad con el amigo de Colette, a Tristón ni tocarlo....

No soy curioso, pero cuando sea posible (si es que lo es) nos tendrás que desvelar la razón de esto ¿Eh Lol?

Besis

Lola Steiner dijo...

Desvelada!