lunes, 10 de diciembre de 2007

El Universo se expande, mis lentejas también

Día de "jartura", en mi línea, no os aburro.

Así que me voy a preparar la cena. En un ejercicio de "hay que comer de cuchara" sin precedentes me dispongo a cenar unas lentejas y dos mandarinas.

Seguramente mi absoluta dependencia de sandwiches de la máquina de vendin de esta plantación de algodón que tengo por trabajo ha hecho que tome esta (nada sabia, a la sazón) decisión.

La dieta disociada no me daba resultado últimamente (nota mental 1: Consultar los libros de nutrición de Grande Covián para determinar en qué falla esa combinación de fuet y chocolate a la que mi tracto digestivo se encontraba inexorablemente unido).

Mi cena, huelga decirlo, nada de rica rica y con fundamento, no nos engañemos. Bote de Lentejas con Chorizo marca Hacendado, de las del Mercadona.

He pasado de calentarlo en una cacerola. Contenido del bote directamente al plato y al microondas. 3 minutos. Tampoco es algo nuevo. Parece sencillo ¿no?

¡¡¡ joder !!!!

He dejado el horno funcionado y me he ido a colgar los pantalones, hurgarme un poco la nariz, ver un poco del Wyoming en La Sexta. En fin, lo normal para acompañar a los 3 minutos de espera.

¡¡ El pedo que han pegado las lentejas en el micro deja en agua de borrajas los bombardeos de Dresde !!

Se podrían rodar un par de temporadas de CSI con todo lo que hay pegado dentro del horno. Volver a poner lenteja a lenteja en el bote hubiera sido como intentar desvelar los misterios de la Santísima Trinidad (guiño a San Agustín, nos ha jodido, estoy en la cama).

¡¡ qué pena que esto sea lo único digno de mención que me ha pasado hoy !!

Así que me voy a consolar con una preciosa canción de una preciosa chica que canta en un precioso idioma y que me trae preciosos recuerdos. Y luego me comeré las mandarinas. Porque yo lo valgo.


Noite e luar eu queria cantar
Vamos embora que ainda crece
vamos tentar
Deixa a dor que voce
Leva dentro que tem
Lembra de nos, meu bem, vamos juntos a cantar
Dentro de mim eu queria saber
Onde estava a vida sem Voce ao lado meu
Tudo era tao frio
E voce aconteceu
Perto de mim,meu bem
Vamos juntos a cantar
Deixa la a dor
Tudo va acontecer
Eu preciso perdao
Deixa as duvidas vem
Deixa la amor
Tenho beijos na mao
Eu preciso perdaoeu te quero pra mim
Noite e luareu queria cantar
Vamos embora que ainda crece vamos tentar
Deixa a dor que voce
Leva dentro que tem
Lembra de nos, meu bem,vamos juntos a cantar


11 comentarios:

Anónimo dijo...

A mis 34 años he adquirido ( en realidad me la han regalado ) mi primera sartén. La estrené este fin de semana preparando unas verduritas a la plancha en compañía de Fidelio.

Ni que decir tiene que, cria fama y échate a dormir, al final las hice yo sola. En condiciones normales, cuando digo que cocino es porque hago una ensalada de pasta y fui capaz de vivir más de un año en un piso en el que enchufé el horno dos veces para calentar una pizza congelada.

Pues nada, que yo en este caso, yo en la cocina y Fifi echando una cabezada previa al partido de fútbol de La Sexta.

Así que luego pasa lo que pasa con las lentejas. Por diohhh.

Anónimo dijo...

El universo se expande. Me ha venido a la memoria ese magnífico guión del September de Allen en el que el último marido de la madre de Mia Farrow habla con Peter, el escritor que momentos despues la abandona, de esa expansión. Que formidable película, que formidable música de Art Tatum y Ben Webster, que peliculón queridos Fífi y sureña. Lo de las lentejas tiene solución. Como dice Ferlosio lo más sospechoso de las soluciones es que se las encuentra siempre que se quiere. Eso si coger siempre la sartén por el mango. Hasta otra.

Fidelio dijo...

Sureña, ¡qué interpretación sesgada de la verdad!

No era una cabezadita. Estaba meditando sobre la brevedad de la vida, la ciencia y la metafísica en el Kant precrítico y la posible alineación de Schuster contra el Bilbao. Lo de la baba rodando por las comisuras de mis labios formaba parte del atrezzo. Y mi estómago, por su parte, intentaba asimilar la comilona de Cabo de Palos en la que di cuenta de mi menú degustación y de un altísimo porcentaje del tuyo.

De todas formas, oh Diosa (odiosa), intenta no volver a cocinar pensando que te han regalado una sartén. Era una raqueta de paddle.

M. grandísima película. Me gusta la frase de Ferlosio.

Lola Steiner dijo...

Grrrr habia colgado un comentario y se me ha borrado.
Era un canto a las propiedades relajantes de la cocina como arte.
Creo que haré de esto un post, visto lo visto.
Besos variados, cual surtido de pastas de té.

Fidelio dijo...

Hola Lol, querida. Muchas gracias por las pastas. Espero ansioso tu post.

Anónimo dijo...

¿ Relajante ???. ¿ Y fregar después de cocinar ??.

Mi cocina podría tener frigorífico, tostadora y nada más.

Anónimo dijo...

Fidelio, ¿ he visto September ?. ¿ Me gustan las lentejas ?

Fidelio dijo...

Sureña: no y no. ¿amnesia?

Anónimo dijo...

¡Dios mío, qué horror lo de la explosión de lentejas! Odio, cuando me ha pasado algo así.
Muy buena idea, elegir esta canción para calmarse o simplemente, because I worth it!!
Un tema precioso.

Fidelio dijo...

Puedo afirmar que prácticamente no quedan lentejas en las paredes del microondas, Milady.

Anónimo dijo...

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semelokertes marchimundui